Sedes, áreas y puntos de acceso
Modela tu operación real: N sedes, cada una con sus áreas y sus casetas o dispositivos de entrada. Cada quien ve solo lo suyo.
Hobnil convierte el control de accesos en un flujo ordenado: alguien solicita, tus reglas aprueban, el QR llega solo y la caseta valida en segundos. Todo queda registrado — entradas, salidas y cada intento.
Hobnil ordena todo el ciclo: de la solicitud al registro de salida.
Modela tu operación real: N sedes, cada una con sus áreas y sus casetas o dispositivos de entrada. Cada quien ve solo lo suyo.
Flujos en paralelo, en orden o por quórum. Las reglas deciden quién autoriza cada solicitud según área, tipo de visitante o lo que definas.
Cada acceso aprobado genera un QR con vigencia, número de usos y opción recurrente. ¿Algo cambió? Lo revocas al instante.
El operador escanea desde la app y el sistema decide: válido, expirado, revocado o fuera de alcance. Todo intento queda registrado, pase o no.
Cada solicitud guarda su historia completa: quién pidió, quién aprobó, quién entró y cuándo salió. Auditoría de punta a punta.
Personaliza colores y logo, opera bajo tu propio subdominio o conecta tu dominio. Tus visitantes ven tu marca, no la nuestra.
Cada quien tiene su app y ve exactamente lo que le toca.
Pide el acceso desde su celular: a qué sede, qué área, cuándo y para quién. Recibe su QR cuando lo aprueban.
Recibe la solicitud en su bandeja y aprueba o rechaza con un toque. Si rechaza, explica por qué.
Escanea el QR en la caseta y el sistema le dice si pasa o no. Sin criterio improvisado en la puerta.
Desde la app o la web, con el formulario que tú definiste para esa área.
La solicitud llega automáticamente a los validadores correctos según sede, área y tipo de visitante.
Aprobada la solicitud, el visitante recibe su QR con vigencia y usos definidos.
En la caseta se valida en segundos. Entrada, salida y cada intento quedan en la bitácora.
Hobnil comparte cuenta, usuarios y seguridad con el resto de la suite. ¿Tu operación también factura o gestiona una escuela? Los mismos usuarios sirven para Amate y Kanan.
Sí — para eso está hecho. Cada sede tiene sus áreas, sus validadores y sus flujos de aprobación propios. Un corporativo con 10 plantas y una privada con una caseta usan el mismo Hobnil, configurado distinto.
Cada QR tiene vigencia y número de usos definidos al aprobarse. Si expira, se agota o lo revocas, el escáner lo rechaza — y el intento queda registrado en la bitácora.
Sí. Configuras tus colores y logo, operas bajo tu subdominio (tuempresa.hobnil.utzilon.com) o conectas tu propio dominio. Tus visitantes ven tu marca.
Todo: la solicitud con su formulario, cada decisión de los validadores con fecha y comentario, cada escaneo (válido o rechazado) con punto de acceso y hora, y las entradas y salidas confirmadas.
Crea tu cuenta y configura tu primera sede, o agenda una demo con tu operación real.